Posts tagged ‘Talibanes’

22/12/2009

La falsa guerra de Estados Unidos en Afganistán

por Pok

Geopolítica tras la falsa guerra de Estados Unidos en Afganistán

por F. William Engdahl

Uno de los aspectos más notorios del programa presidencial de Obama es que, en Estados Unidos, pocos han cuestionado, en los medios de difusión o por otras vías, la razón del compromiso del Pentágono con la ocupación militar de Afganistán. Existen para ello dos razones fundamentales, y ninguna de ellas puede ser revelada abiertamente a la opinión pública.


Los engañosos debates oficiales sobre la cantidad de soldados que se necesita para «ganar» la guerra en Afganistán, si basta con 30 000 hombres más o si se requieran por lo menos 200 000, no son más que la cortina de humo que está sirviendo para esconder el verdadero objetivo de la presencia militar de Estados Unidos en ese estratégico país de Asia central.

Durante su campaña presidencial del año 2008, el candidato Obama afirmó incluso que es en Afganistán, no en Irak, donde Estados Unidos está obligado a hacer la guerra. ¿Por qué? Porque, según Obama, es en Afganistán donde se ha atrincherado Al Qaeda, que constituye a su vez la «verdadera» amenaza para la seguridad nacional.

Las razones de la implicación estadounidense en Afganistán son en realidad muy diferentes.
El ejército estadounidense ocupa Afganistán por 2 razones: principalmente para restablecer y controlar la principal fuente mundial de opio de los mercados internacionales de heroína y utilizar la droga como arma contra sus adversarios en el terreno de la geopolítica, especialmente contra Rusia. El control del mercado de la droga afgana es capital para garantizar la liquidez de la mafia financiera en bancarrota de Wall Street.

Geopolítica del opio afgano

Según un informe oficial de la ONU, la producción de opio afgano aumentó de forma espectacular después del derrocamiento del régimen talibán, en 2001.

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16/12/2009

Los amos del mundo también son narcos

por Pok

No es que se descubra el hilo negro, obviamente, pero si la principal “guerra” de USA, supuestamente contra los terroristas de Al-Qaeda, que viven en cavernas y que controlan los sembradíos de amapolas en Afganistán, de donde sale gran parte de la droga que circula por el mundo (el total del aporte del narco viene a ser como el 25% de la economía mundial) no pueden ganarla es porque no los están combatiendo, son sus socios o empleados pero no sus enemigos, gracias a ese dinero los bancos han tenido recursos en está crisis.

Por eso mismo hemos dicho que la guerra contra el narco aquí en México es un engaño, siendo la élite de poderosos mexicanos una extensión de la élite mundial.

Unos 352 mil millones de dólares fueron lavados en el sistema financiero en la crisis global, afirma un funcionario de la ONU. Foto Reuters


Bajo la Lupa

¡Dinero del narcotráfico salvó a los bancos durante la crisis global!

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Alfredo Jalife-Rahme (La Jornada)

Antecedentes: Según Debka (ver Bajo la Lupa: 6.12.09), la banca “global” asentada en Dubai (apabullantemente anglosajona y europea) se consagra(ba) alegremente al blanqueo de los capitales de Al-Qaeda (que se supone es una entidad terrorista islámica combatida de manera militar por la dupla anglosajona y la OTAN). Tampoco constituye novedad alguna la actividad blanqueadora de Citigroup (BBC; 9.11.99), HSBC y Santander, entre otros “gigantes” (The Independent; 5.9.04).

¿Cómo habrá quedado el asunto del lavado en la otrora banca mexicana después de la exposición explosiva de la “Operación Casablanca” (Narco News: 3.2.01)?

El fraudulento banco Stanford, con sede en el paraíso fiscal caribeño de Antigua, blanqueaba el dinero ilícito del cártel de Juárez (entre otras beldades), según Houston Chronicle (20.2.09). El ex canciller foxiano Jorge Castañeda Gutman formaba parte del consejo de administración criminal de Stanford (ver Bajo la Lupa: 4.3.09) que esfumó los ahorros de los académicos de Flacso-México.

Se ignoran los

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20/12/2008

La CIA y el Negocio Mundial de las Drogas

por Pok

El papel de la CIA en la producción y comercio de la droga

Por Victor Thorn  (Traducción: Conciencia Verdad)

Afganistán suministra más del 90 % de la heroína mundial, y genera cerca de 200.000 millones de $ en ingresos. Desde la invasión de los EEUU el 7-10-2001, la producción de opio se ha incrementado 33 veces (hasta más de 8.250 toneladas por año).

Los EEUU llevan más de 7 años en Afganistán, han gastado 177.000 millones de $ en ese país, y tienen el Ejército más poderoso y con mejor tecnología del mundo. Los dispositivos de GPS pueden localizar cualquier lugar. Sin embargo, cosechas enormes florecen cada año, aún cuando la producción de heroína es laboriosa, y es un proceso complicado. Las amapolas deben plantarse, cuidar su crecimiento y recolectarse; luego, después de extraer la morfina, deben de cocerse, refinarse, empaquetarse y transportarse desde las zonas rurales, atravesando fronteras.

Producir heroína a partir de la morfina requiere de 12 a 14 horas de reacciones químicas laboriosas. Miles de personas están involucradas, sin embargo—a pesar de todos los recursos de que disponen los EEUU—la heroína continúa aumentando en todo el mundo.

El sentido común sugiere que este comercio tan prolífico durante tantos años, no es un accidente, especialmente si tenemos en cuenta la historia. En los tiempos de la guerra de Vietnam, la CIA operaba allí, el Triángulo Dorado suministraba la mayor parte de la heroína mundial. Después de acabar la guerra de Vietnam en 1975, un suceso intrigante tuvo lugar en 1979 cuando Zbigniew Brzezinski manipuló secretamente a la Unión Soviética para que invadiera Afganistán. Secretamente la CIA, junto al ISI de Pakistán, financiaba a los mujaidines de Afganistán para que combatieran a los soviéticos.

Antes de esta guerra, la producción de opio en Afganistán era mínima. Pero según el historiador Alfred McCoy, un experto en la materia, se produjo un cambio de enfoque.

“A los dos años de operaciones de la CIA en Afganistán, la zona fronteriza de Pakistán y Afganistán se convirtió en la mayor productora de heroína mundial.”

Pronto, como señala el profesor Michel Chossudovsky,

“miembros de la CIA de nuevo controlaron el comercio de heroína. A medida que los mujahideen controlaban el territorio de Afganistán, ordenaban a los campesinos plantar amapolas como impuesto revolucionario. A lo largo de la frontera de Pakistán, los líderes afganos y los consorcios locales, bajo la protección de los servicios de inteligencia de Pakistán operaban centenares de laboratorios de heroína.”

Finalmente, la URSS fue derrotada (su versión de Vietnam), y acabaron perdiendo la Guerra Fría. Durante su investigación, McCoy descubrió que

“la CIA apoyaba a varios señores de la droga afganos, por ejemplo a Gulbuddin Hekmatyar. La CIA no manipulaba directamente la heroína, pero proporcionaba a sus alíados con los medios necesarios de transporte, armas, y protección política.”

En 1994, una nueva fuerza emergió en la región—los talibanes—quienes se hicieron con el comercio de droga. Chossudovsky descubrió que “los norteamericanos habían apoyado secretamente la toma de poder de los talibanes, a través de los pakistaníes [concretamente a través del ISI].”

Estos extraños compañeros de cama soportaron una relación inestable hasta julio del 2000, momento en el que los talibanes prohibieron el cultivo de amapolas. Esto, junto a otros desacuerdos sobre la construcción de oleoductos a través de Eurasia, supuso un serio problema para los centros de poder occidentales.

Sin el dinero de la heroína a su disposición, miles de millones de dólares no podrían canalizarse hacia los proyectos secretos de la CIA.

Presintiendo el problema en esta región volátil, 18 neocones influyentes firmaron una carta en 1998 que se convirtió en un plan de guerra—el infame Project for a New American Century (PNAC).

Quince días después del 11/9, el director de la CIA George Tenet, envío a su grupo de operaciones especiales de máximo secreto, el Special Operations Group (SOG), a Afganistán. Una de las mayores revelaciones del libro de Tenet, titulado At the Center of the Storm, fue que las fuerzas de la CIA dirigieron la invasión de Afganistán, no el Pentágono.

En el número del 26 de enero del 2003 de la revista Time, Douglas Waller describe la reacción de Donald Rumsfeld a estos acontecimientos.
“Cuando sus asistentes le dicen a Rumsfeld que sus equipos A de boinas verdes (Army Green Beret A-Teams) no podían ir a Afganistán hasta que la CIA preparara el terreno con los señores de la guerra locales, estalló, ‘Tengo a toda esta gente armada, ¿y tenemos que esperar como pajaritos en su nido a que la CIA nos deje ir?’”

Pero el verdadero operador en Afganistán era Richard Armitage, un personaje cuya leyenda dice que era el mayor traficante de heroína en Camboya y Laos durante la guerra de Vietnam; director de la oficina de control de narcóticos en el extranjero del Departamento de estado (una tapadera para los tratos de la CIA en el tráfico de drogas); jefe de la Far East Company (usada para blanquear el dinero de la droga generado en el Triángulo Dorado); un enlace cercano a Oliver North durante el escándalo del Irán-Contra en el que se intercambiaba cocaína por armas; un oficial importante del Pentágono en las operaciones encubiertas de terror en la época de George Bush padre; uno de los firmantes originales del infame documento del PNAC; y el hombre que ayudó al director de la CIA William Casey en la entrega de armas a los mujahideen durante su guerra contra la URSS. Armitage estaba destinado en Irán justo antes de que el Ayatollah Ruhollah Khomeini derrocó al shah.

Cheney y Armitage tenían negocios en común en el oleoducto de Asia Central contratado por Unnocal. El único problema que se interponía entre ellos y las vastas reservas energéticas del Mar Caspio eran los talibanes. Desde los años 80, Armitage consiguó muchos alíados dentro del ISI pakistaní. Fue también uno de los “Vulcanos”—junto a Condi Rice, Paul Wolfowitz, Richard Perle, y Rabbi Dov Zakheim—quienes coordinaron las iniciativas de Bush geoestratégicas en política exterior.

Después del 11/9, Armitage negoció con los pakistaníes antes de la invasión norteamericana de Afganistán, y fue el subsecretario del Departamento de Estado. Sus enemigos eran los talibanes, por supuesto.

Pero George Tenet, Colin Powell, Porter Goss, y Armitage desarrollaron una estrecha relación con el jefe militar del ISI—el General Mahmoud Ahmad— quien fue citado en un informe del FBI de septiembre del 2001 por “apoyar y financiar a los supuestos terroristas del 11/9, así como tener relaciones con al Qaeda y los talibanes.

El presidente afgano Hamid Karzai no solo colaboró con los talibanes, sino que también estaba en la nómina de Unocal a mediados de 1990. Un periódico saudí, Al-Watan, lo descreibe también como “un espía de la CIA encubierto desde los 80, que colaboró con la CIA para financiar la ayuda de los EEUU a los talibanes.”

Capturar una fuentea abundante de heroína era una parte integral de los EEUU en su “guerra contra el terror.” Hamid Karzai es un títere de la CIA; Afganistán es un narcoestado.

En el año 2003 la administración Bush rechazó destruir las cosechas de amapolas, a pesar de tener la ocasión de hacerlo.

Victor Thorn es un investigador, periodista y el autor de muchos libros sobre el 11/9 y el Nuevo Orden Mundial, 9-11 Evil: The Israeli Role in 9-11 y Phantom Flight 93.

Si les interesa esto les recomiendo Ver el Documental Atentados con Bandera Falsa