…y la sumisión de los demás!!! | Lo único que se necesita para que triunfe el mal, es que los hombres buenos hagan nada. Edmund Burke. Escritor y pensador político irlandés. 1729-1797
El documental es un análisis del uso del cine y el espectáculo con objetivos propagandísticos y políticos. Se muestra como el cine, la televisión, los videojuegos e incluso las estrellas del rock son utilizados en la lucha política. Pero sobretodo se destaca como a través de la industria cultural se generan valores y antivalores. La clave para que la propaganda sea efectiva es que no se perciba, que nos seduzca. Nuestras series y películas favoritas y nuestros mitos musicales trabajan en esa guerra. Una guerra luminosa, sonriente y llena de ritmo. La guerra suave es la lucha por las mentes y los corazones de los iraníes. Y también de los nuestros.
Muchos lectores de este blog ya vieron publicado en este sitio el documental, fue hace tiempo y pienso que es importante que la gente que no lo ha visto lo vea, esto va más allá de la política, por lo menos de la política convencional, nos revela el engaño al que ha sido sometida la humanidad, la manipulación que hasta el presente ocurre por los criminales que tiene el poder real y controlan al mundo y sus gobiernos.
Más adelante en los siguientes documentales nos da una opción que la gente podría tener para planear nuestro futuro, tal vez no para corto plazo pero sí para empezar y realizar cambios a mediano y largo plazo, siempre y cuando tomemos conciencia y nos organicemos.
También lo publico para quienes lo vieron con subtítulos, quizá no lo entendieron bien por problemas visuales o por tener que ir leyendo con prisa.
Si son tan amables califiquen la entrada al final.
¡Copiad, malditos! es un documental sobre propiedad intelectual dirigido por Stéphane M. Grueso. Es el primer contenido bajo licencia Creative Commons (BY/NC 3.0 Unported) que se emite en Televisión Española y que podrá descargarse libremente a través de RTVE.es. En el documental descubrimos a los personajes que están ahora en el centro del debate sobre los nuevos retos éticos y morales que plantea la revolución digital, como el abogado David Bravo o el escritor Lorenzo Silva.
El Siglo XX ha pasado a la Historia como el siglo de los totalitarismos, pero además el XX ha sido también el siglo del cine, que desde sus orígenes ha mantenido una relación de mutua fascinación con los regímenes totalitarios. Esto ha permitido que por un lado el cine se haya convertido en testigo del desarrollo de este fenómeno político, y por otro que se hayan producido interesantes reflexiones fílmicas en torno al hecho en cuestión que han terminado por pasar a la posteridad como obras maestras del Séptimo Arte.
Entre túnica y hostia, Belén y la Ciudad Eterna, hacemos un repaso de las otras películas de Semana Santa. Coronas de espino y buenas intenciones son la constante, rellenar horas de baja audiencia, la misión.
Puede que haya historias más grandes que contar, pero es difícil concebir una historia que haya sido más veces contada que la de Jesucristo. Sólo Ángel Nieto sale más horas en TVE que la palabra del autoproclamado hijo de Dios, encarnada en un castigado Ben Hur, como antítesis de un Nerón con cara de Peter Ustinov trasegándose unas uvas (el equivalente romano de las torrijas), o en los serios precedentes anunciados por el iluminado Moisés de Los diez mandamientos. Pero, más allá de las maratonianas sesiones de peplum, la vida de Cristo ha dado lugar a unas cuantas películas serias, más de una apócrifa, y unas cuantas comedias, intencionadas o no. Seleccionamos algunas de las que hemos visto:
Espartaco. Stanley Kubrick (1960)
Sí, ya sabemos que aquí no hay Jesucristo que valga. Pero no nos negarán que en absolutamente todas las semanas santas ponen siempre esta película, para