Posts tagged ‘anular’

01/07/2009

Nadie sabe para quien trabaja (Sobre anular el voto)

por Pok

Nulidad conformista

John M. Ackerman (La Jornada)

Nadie sabe para quién trabaja. Los “anulistas” de izquierda que buscan un cambio de raíz en la injusticia, corrupción y desigualdad del país verán que después del 5 de julio sus votos serán utilizados, en el mejor de los casos, para apoyar la realización de cambios institucionales superficiales o, en el peor escenario, para fortalecer agendas profundamente contrarias al interés público.

Si lo que se busca es sacudir el sistema político y obligar a los representantes populares a tomar en cuenta propuestas verdaderamente ciudadanas y progresistas, la mejor acción sería votar en contra de los dos partidos que han controlado el gobierno federal desde hace casi un siglo: el PRI y el PAN. También habría que decir “no” a los partidos patrimonialistas, como el Partido Verde, el Partido Social Demócrata y el Partido Nueva Alianza, que más parecen negocios familiares que “entidades de interés público”.

El Partido de la Revolución Democrática, el Partido del Trabajo y Convergencia evidentemente quedan muy lejos de la pureza, pero no por ello dejan de ser importantes vehículos con los que la ciudadanía cuenta para impulsar una transformación estructural del país.

Los líderes, organizaciones y propuestas del emergente movimiento del voto nulo no inspiran mayor confianza que los dirigentes y propuestas de los partidos políticos. Indiscutiblemente, ni Jesús Ortega, Andrés Manuel López Obrador ni Dante Delgado son unos santos. Ninguno de los tres nació ayer en política y todos están rodeados de numerosas figuras de dudosa trayectoria. Pero los intelectuales y las organizaciones que encabezan el movimiento por la anulación del voto tampoco son puros y, hay que decirlo, también tienen muchos amigos incómodos.

Las propuestas que han surgido del movimiento anulista no son particularmente innovadoras: relección legislativa, candidaturas independientes, reducción del tamaño de la Cámara de Diputados, disminución del financiamiento público para los partidos políticos, etcétera. Ninguna de estas propuestas contiene las semillas de una transformación radical en la forma de hacer política, y algunas incluso podrían implicar graves retrocesos.

Se dice, por ejemplo, que la relección legislativa fortalecería la rendición de cuentas de los legisladores porque tendrían que someterse al juicio ciudadano al final de sus mandatos. Sin embargo, la experiencia con la relección en Estados Unidos demuestra que este mecanismo más bien fortalece la influencia de los poderes fácticos sobre los legisladores, quienes los necesitan para financiar sus interminables campañas políticas.

La relección también abona a la creación de una clase política aún menos mutable que la nuestra, ya que permite la repetición ad infinitum de políticos profesionales en el mismo cargo.

La apertura a las candidaturas independientes tampoco garantizaría el acceso al poder de ciudadanos realmente autónomos. El desenlace más probable sería que solamente aquellos “ciudadanos” que contaran con grandes cantidades de dinero tendrían la posibilidad de ganar puestos de elección popular. Se abriría así la puerta a la elección de aún más diputados y senadores patrocinados por las principales televisoras y los poderes fácticos del país.

También existe la clara posibilidad de la cooptación del movimiento anulista por posiciones profundamente conservadoras. Ya Alejandro Martí y Jaime Sánchez Susarrey han anunciado sus intenciones de aprovechar el descontento ciudadano expresado en la anulación del voto para impulsar la derogación de la prohibición de la compra de propaganda electoral en la radio y la televisión. Por mucho que Denise Dresser, Sergio Aguayo y José Antonio Crespo se esfuercen por imprimir un sello progresista a los votos nulos, no hay duda de que las grandes televisoras presentarán estos votos como la expresión de un rotundo respaldo ciudadano a su causa.

En principio, existen importantes semejanzas entre el discurso de algunos anulistas y los posicionamientos de López Obrador. Ambos movimientos rechazan la clase política del país y exigen mayor rendición de cuentas de los gobernantes. Ambos esfuerzos buscan revindicar la voz de la sociedad y reincorporar los excluidos al sistema político.

La gran diferencia es que López Obrador habla en lenguaje claro ante plazas públicas llenas de los ciudadanos más marginados del país, mientras los anulistas se comunican por medio de blogs y publican columnas en diarios de circulación nacional. No hay, desde luego, ningún problema con la existencia de un movimiento “clasemediero” urbano apoyado por periodistas e intelectuales. Al contrario, habría que celebrar su existencia y esperar que rinda frutos positivos.

Sin embargo, un movimiento con tan poco arraigo social no tiene posibilidades de provocar la profunda transformación política que dice perseguir y que necesita el país. Si se busca enviar una clara señal de rechazo a la actual conducción política del país, lo mejor que se puede hacer es votar por alguno de los partidos de izquierda. De lo contrario, pronto podríamos encontrarnos con un bipartidismo conformista y una gran masa de ciudadanos anulados e incapaces de promover cambios políticos y sociales de fondo.

http://www.johnackerman.blogspot.com

09/06/2009

Carta a los que van a anular su voto

por Pok

Votar nulo es permitir que la derecha se quede con la mayoría en las Cámaras y pueda privatizar el petróleo entre otras cosas.

Ladillas
Por el Lic. Mefistófeles Satanás

Bueno, lo felicito porque finalmente está usted dejando de ser huevón y va a intentar algo y le va “a mandar un mensaje a los políticos”. Que bueno que quiera demostrar que NO todos los mexicanos son huevones y agachaditos y bien portaditos.

Obviamente no lo voy a convencer a usted de nada. Su servidor es demasiado pendejo para eso y usted, obviamente, ya esta hasta la coronilla de spots y mensajes políticos inútiles. Es mas, si quiere usted mas razón para estar encabronado, le voy a citar cinco gastos pendejos que el gobierno del PRIAN (para el caso PRI y PAN son lo mismo, hacen como que se pelean pero son pleitos de novios) ha hecho.

1. BANCOMEXT – Fiesta de Halloween

Contrato: #20070335
Comentario: Háganme el recabrón favor…fiesta de Halloween y usted pasando hambres para pagar la puta tenencia.
Monto: $150.000,00
Fecha: 26/10/2007

2. SHCP – Función de Circo

Contrato: AD127/2005
Comentario: Función privada ¿que tal? ¡Y usted que ni tiene para ir al puto cine!
Monto: $315.000,00
Fecha: 31/12/2005

3. Presidencia – Fiesta del cumpleaños de uno de los hijos del enano.

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08/06/2009

Votar para sacar a los neoliberales de México

por Pok

Y ¿quién guarda al Ángel de la guarda?

jagurriat

En entrevista publicada por el serio, sesudo y siempre bien informado diario El País, el flamante presidente de la OCDE, el mexicano Ángel Gurría Treviño, (que, en la misma entrevista, presume de conocer los intereses de los trabajadores mejor que nadie) advierte seriamente contra la “protección excesiva” (sic) de los trabajadores que, oh, dios mío, atenta contra los objetivos fundamentales de la economía. ¿Adivináis cuáles son? Naturalmente: ¡crear empleo!

Bueno, eso ya no lo voy a comentar: hasta aquí, lo mismito que el jefe del Banco de España, que también conoce los intereses de los trabajadores mejor que nadie. Pero lo que por ningún lado cuenta El País y seguro que os interesa saber es lo siguiente: este hombre tan trabajador, que posee un impresionante currículum como vocero del neoliberalismo, fue director general de Nafinsa, la versión mexicana del ICO, entre 1990 y 1994. Unos años más tarde de su gestión, en 1999, la Cámara de Diputados mexicana formó una comisión investigadora para tratar de entender por qué aquel banco para financiar pymes había perdido cantidades ingentes de dinero público. Uno de los expedientes investigados fue, vaya, el de Ángel Gurría. De acuerdo con las conclusiones de la comisión, Gurría obtuvo ilegalmente una pensión vitalicia de 43.000 pesos mensuales por… jubilación. Eso sucedió con fecha de 16 de abril de 1994, cuando tenía 43 años y 11 meses de edad. Esas pelillas garantizadas de por vida a tan tierna edad no debieron de parecerle “protección excesiva” a este Angelito. Claro que el dirá que él no tiene problemas para que le “creen” empleo.

Juan Luis Conde

Un video:

La Jornada