Carta de AMLO a Carlos Salinas y dueños de Televisa; exige que den la cara

por Pok

Carta de AMLO a Salinas y dueños de Televisa; exige que den la cara

SDPNoticias

Ciudad de México – Andrés Manuel López Obrador publicó una carta abierta a Carlos Salinas de Gortari, Emilio Azcárraga y otros dueños de Televisa en la cual les exige que den la cara y no estén mandando a voceros como Carlos Loret de Mola para atacarlo y defender el proyecto de imponer a Enrique Peña Nieto en 2012.

La carta señala que en la relación Televisa-Salinas recae la jefatura de la mafia del poder.

AMLO publicó la carta luego de que fuera atacado con acusaciones y sugerencias falsas por parte de Carlos Loret de Mola, empleado de Televisa, en dos columnas en el diario El Universal.

A continuación la carta completa de López Obrador:

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Ciudad de México, 15 de abril de 2011

C. CARLOS SALINAS DE GORTARI
C. EMILIO AZCÁRRAGA JEAN
Y A OTROS DUEÑOS DE TELEVISA

Me dirijo a ustedes para sugerirles, respetuosamente, que den la cara y no usen a sus voceros, como Carlos Loret de Mola, para atacarnos y defender su proyecto de imponer en el 2012 a Enrique Peña Nieto.

Como ustedes saben, sostengo que la actual tragedia nacional se debe, fundamentalmente, al predominio de un grupo oligárquico que se conformó al amparo del poder público, a partir de 1989, con el saqueo más grande de las riquezas y de los bienes de la nación que se haya registrado en la historia de México.

También considero que en la relación Televisa-Carlos Salinas recae la jefatura de esta mafia del poder que manda y decide en el país. Y, como es obvio, en estos tiempos su estrategia política consiste en darle continuidad al mismo régimen de opresión y privilegios, mediante una operación de recambio con miras al 2012. Es decir, como el PAN y Calderón ya no les funcionan, ahora la apuesta es al PRI y a Peña Nieto.

Por eso insisten en destruirnos políticamente con el uso de los medios de comunicación, con mentiras, campañas de desprestigio y guerra sucia.

Afortunadamente, somos muchos los que estamos decididos a derrotar, de manera pacífica, en el terreno político, a la oligarquía que ustedes representan para establecer en México una verdadera democracia, un gobierno del pueblo y para el pueblo, sin monopolios, cacicazgos ni corrupción, que distribuya con justicia las riquezas nacionales, enfrente la crisis de bienestar social y garantice la paz y la felicidad del pueblo.

Y como dice la canción: “Si este pueblo se organiza, no nos gana Televisa”.

Andrés Manuel López Obrador
Representante del
Movimiento Regeneración Nacional

5 comentarios to “Carta de AMLO a Carlos Salinas y dueños de Televisa; exige que den la cara”

  1. LOS CIUDADANOS DEBEN DE EJERCER PRESION SOBRE TELERISA, PEDIRLES QUE DEJEN DE METERSE EN LO QUE NO LES IMPORTA Y QUE DE HACER CASO OMISO EL PUEBLO TOMARIA TODAS LAS INSTALACIONES QUE TARAVISA TIENE EN EL PAIS, EVITANDO QUE PUEDAN TRANSMITIR DESDE CUALQUIER PARTE DE MEXICO.

  2. Playa Girón – http://sdpnoticias.com/columna/2170/Playa_Giron

    Playa Girón
    Adolfo Orive
    @Adolfo_OriveB
    2011-04-15

    Discurso pronunciado en la Embajada de Cuba, en ocasión del 50 Aniversario de la defensa de Playa Girón, luego de la pretendida invasión norteamericana a Cuba en 1961.

    Ciudad de México

    14 de abril de 2011

    Adolfo Orive

    Imaginemos una época cuando las izquierdas teníamos mística, tratábamos de cambiar la realidad, dejábamos nuestro trabajo y aún a nuestras familias para lograr una realidad más justa, más equitativa… cuando no pensábamos sólo en elecciones y cargos de representación popular…

    Imaginemos una época en la que el socialismo real no sólo no se había desvanecido como un castillo de naipes y la poderosa URSS no se había desintegrado, sino que la inmensa mayoría de los pueblos, que en aquella época nos llamábamos subdesarrollados, sabíamos que la construcción del socialismo –el horizonte de esperanza— estaba al alcance de nuestras manos…

    Imaginemos una época en la que Mao Tse Tung y Ho Chi Minh conducían a sus pueblos en la construcción de realidades anticapitalistas. Imaginemos una época cuando Patricio Lumumba luchaba por la liberación del Congo y Fidel Castro y el Ché Guevara estaban dedicados cada hora del día y de la noche a luchar por un mundo mejor… Cuando el General Lázaro Cárdenas construía en México el movimiento de liberación nacional…

    Les estoy hablando, no de hace muchos siglos, sino apenas de hace 50 años.

    Dos años y poco más de tres meses antes de ese 14 de abril de 1961, las dos columnas revolucionarias encabezadas por el Ché Guevara y Camilo Cienfuegos habían tomado La Habana, y ocho días después Fidel Castro, arriba de un tanque, volteaba la cabeza y le preguntaba a su íntimo amigo: “¿Vamos bien Camilo?”.

    En dos años y tres meses de responder, siempre para adelante, a las necesidades del pueblo cubano, Fidel había podido llegar a crear una coyuntura en la que, ante una plaza llena, le preguntaba a más de un millón de compatriotas: “¿Están de acuerdo con la Reforma agraria? ¿Están de acuerdo con la Reforma urbana? ¿Están de acuerdo con todas las medidas que el gobierno revolucionario ha tomado?”. Y ante la aprobación unánime de la gente, él les contestó: “Eso que estamos viviendo, se llama ¡socialismo!”.

    Meses antes de ese 14 de abril de 1961, el gobierno estadounidense había reunido a unos mil cien mercenarios para entrenarlos, primero en Miami y luego en Guatemala, para llevarlos a invadir la isla de Cuba, desembarcándolos en Playa Girón, la que ellos llamaban Bahía de Cochinos.

    Ese mismo 14 de abril de 1961, el General Lázaro Cárdenas –uno de los más grandes mexicanos de nuestra historia— se vistió de caqui, se enfundó una 45 al cinto y, parado en la sala de su casa, ahí en la calle de Andes, nos esperaba a un grupo de jóvenes mexicanos que estábamos decididos a acompañarlo en la brigada internacional; brigada que se transportaría ese mismo día a Cuba, para acompañar a Fidel y al pueblo cubano en la defensa de su soberanía.

    Un DC3 proporcionado por un amigo del General nos esperaba en la cabecera de la pista del aeropuerto de la Ciudad de México, pero no contábamos con los celos del entonces Presidente de la República, que no estaba dispuesto a ver crecer la figura internacional de Lázaro Cárdenas.

    Pasaban las horas y las noticias de lo que realmente sucedía en Playa Girón nos eran desconocidas. Para nosotros, jóvenes en esa época, la urgencia de estar en la lucha era todo: la vida no se pensaba…; la soberanía de la patria, la emancipación de los pueblos era lo que primaba. Mientras tanto el General seguía usando todas sus influencias y relaciones para presionar al presidente a fin de que dejara despegar al DC3.

    Así, con la tensión de quien quiere dar la vida para salvar la soberanía de una patria hermana y la honra de los pueblos latinoamericanos que tantas veces en la historia sido mellada por las tropas invasoras de los imperios, pasaron dos largos días.

    Y, al tercer día, como por arte de magia, arte de magia hoy desconocido por los jóvenes actuales que tienen acceso a las noticias mundiales en tiempo real, nos llegó una imagen de un joven cubano, corpulento, de 1.90 de estatura y con 34 años de edad, saltando de una tanqueta y gritándole a su pueblo: “¡Victoria, derrotamos a los mercenarios del imperio del Norte!”. Era, por supuesto, Fidel Castro.

    El General Cárdenas nos reunió, en su despacho, al pequeño grupo que integrábamos la que quería ser brigada internacional y nos indicó que debíamos realizar una gran concentración en el Zócalo. La mayoría de nosotros éramos dirigentes estudiantiles y pudimos convocar, en horas, a miles y miles de mexicanos, la mayoría jóvenes, cuyo corazón había estado latiendo durante 72 horas al mismo ritmo de los latinos del pueblo cubano.

    Estaba ya obscureciendo cuando el General Cárdenas llegó al Zócalo. Ya estando en la plaza mayor de la República, el gobierno federal nos cortó todas las fuentes de energía, y con el Ejército, cercó todas las calles que llegaban al Zócalo. Teníamos que hacer algo para escuchar las palabras del General Cárdenas, que además hablaba muy bajito… Así es que acercamos un coche al centro de la plancha, nos sentamos a su alrededor, y subido él en el toldo, con la vehemencia que le dieron la historia de su entrega a las mejores causas de los pueblos y su propia consciencia, nos infundó, una vez más, la importancia de luchar por lo que significa la patria, la soberanía de los pueblos y la lucha por la equidad; valores, todos ellos, que se están perdiendo en el mundo neoliberal de ahora, a pasos vertiginosos.

    Un par de días después, el gobierno revolucionario de Cuba, nos invitó a los voluntarios a conocer su país: fue un privilegio para quienes éramos sus hermanos de lucha.

    Apenas aterrizamos en el aeropuerto Martí, nos llevaron a Playa Girón y todavía nos tocó entrevistar, con las viejas grabadoras de entonces, a uno de los últimos mercenarios que estaba saliendo de la zona pantanosa, aledaña a la playa. Nos contó cómo fueron entrenados y cómo, según él, habían sido engañados respecto al pueblo cubano y cómo éste, supuestamente, se levantaría en masa para derribar al gobierno revolucionario.

    Días después, un evento en un gran teatro de La Habana. Los congregados: latinoamericanos, europeos, asiáticos, africanos, todos esperando a Fidel, que por cierto y dicho con todo respeto, era poco puntual… De repente nos invadió a los más de mil asistentes, el ánimo revolucionario cubano y sin conocernos entre nosotros, hicimos una larga fila de internacionalistas, y empezamos a bailar, cantando: “Fidel, Fidel, qué tiene Fidel que los norteamericanos no pueden con él…”. Luego de muchos minutos llegó Fidel. Nos explicó, durante horas, los momentos fundamentales de la Revolución que estaba construyendo, como decían los poetas de los 30: golpe a golpe, verso a verso; porque no sólo el camino se estaba haciendo al andar, también el caminante.

    Luego, en un salón relativamente pequeño, unos 10 ó 15 de nosotros, platicando horas y horas en corto sobre la Revolución Cubana con el Ché y Raúl. El tema, claro, era lo que se estaba haciendo en Cuba para construir el socialismo, y también lo que todos pensábamos para la transformación revolucionaria de nuestros respectivos países.

    Para finalizar, nos obsequiaron tres semanas recorriendo los campos y las ciudades de la isla, platicando horas y horas con campesinos y trabajadores sobre lo que, como protagonistas ellos, habían destruido del viejo régimen y cómo estaban participando en la construcción de uno nuevo, en el cual ellos serían los sujetos de la historia.

    Ho Chi Minh, Giap y el pueblo vietnamita habían ya derrotado al imperialismo francés, en 1957. El 14 de abril de 1961, Fidel Castro y el pueblo cubano derrotaron en la primera batalla a los enviados del imperialismo estadounidense y cada día, desde 1962 en que se impuso el bloqueo, han seguido ganándole batallas al máximo imperio del siglo XX.

    Viva la Victoria de Playa Girón

    Vivan los pueblos soberanos de América Latina

    Muchas gracias por su atención.

  3. pues muy dura la tenemos los mexicanos y no es albur. con tantos dimes y diretes y que si tu no pues yo, y si yo no pues nadie. la neta de las cornetas el gran problema de Mexico es la ignorancia de 4 siglos arraigada en la sangre del pueblo. ya casi casi es genetico el problema. acaso a nadie se le ha ocurrido pensar que estamos desmovilizados y esta desmovilizacion solo beneficia a los poderosos reyes del dinero? …. y mientras les convenga asi mantendran a toda la raza. sumida en la ignorancia hambrienta (fisica y mentalmente) desarraigada… un pueblo hambriento no se levanta. un pueblo preparado es una amenaza a los privilegios de los poderosos. por eso y mientras sigamos en un esquema electorero podremos apostar a que seguiran igual y empeorando las cosas. no trabajo . no escuela. no comida. no servicios sociales y de seguridad social. bueno y etc etc .. pobre Mexico tan lejos de dios y tan cerca de los gringos.

  4. Ya lo dijo el Maese Rius hace varias décadas: Apaga la televisión y enciende un libro. Gracias a esa sencilla acción ganó Cuauhtémoc Cárdenas en 1988 y López Obrador en 2006. Goy, la acción se concentra en una sola palabra: ORGANIZACION. UN PUEBLO ORGANIZADO NO PUEDE SER DERROTADO. Hay que hacer labor de réplica a las mentiras de Televisa con los vecinos, los parientes, los amigos y seguir con todas las redes sociales. NO hay que dejarles un solo espacio libre a la oligarquía y su sumisa servidumbre de locutorpes.
    ¡Que el 2012 sea el fin del mundo oligárquico y corrupto!

  5. A mi juicio, la carta empieza mal, no porque se deba ser grosero pero se debe confrontar en buena lid a quienes va dirigida; te demando a tener un
    escllarecimiento de tus difamaciones de frente, de persona a persona y con los argumentos fundados…»se les sugiere respetuosamente» ? a esa caterva de vende-patrias ? …. MAS FUERZA AMLO!, REPRESENTAS MUCHAS VOCES Y MUCHOS GRUPOS OPRIMIDOS.

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