Esclavas del siglo XXI

por Pok

Esclavas del siglo XXI

La esclavitud no es algo que las “democracias” modernas hayan desterrado demasiado lejos. En realidad es algo que está mas cerca de lo que pensamos. No solamente porque cada vez es mas habitual aquello de que el trabajo asalariado es una esclavitud a cambio de dinero, sino porque la pobreza y la necesidad son fecundas canteras para que el sistema sin escrúpulos que es el capitalismo se aproveche para conseguir beneficio a costa de la vida, la dignidad, y la libertad de las personas.

Los países del este europeo son, quizás, el mayor ejemplo de cómo el capitalismo transformo a la población en mercancías competitivas en el mercado de la mano de obra, la droga o la prostitución, obligando a millones de personas a huir de sus países para poder sobrevivir, algo que los mafiosos (tan abundantes en el capitalismo, algunos mas “legalmente” que otros) han sabido aprovechar bien.

Estos días ha sido desmantelada en España, concretamente en Vinaroz, una red que literalmente “compraba” mujeres rumanas para obligarlas a prostituirse en la carretera N-340, en la provincia de Tarragona. En el momento de los arrestos, el grupo se estaba lucrando de la explotación sexual de 11 mujeres de entre 19 y 38 años, todas rumanas, que habían llegado a España bajo una falsa apariencia de relación sentimental, con promesas de una vida mejor en Cataluña.

Cuando las mujeres llegaban a Tarragona eran “vendidas” a un grupo violento de proxenetas y se veían obligadas a ejercer la prostitución a pie de carretera. Si ellas se resistían a prostituirse, recibían amenazas de muerte, agresiones físicas y sexuales y vejaciones, siendo uno de los casos más graves el de una mujer que permaneció encerrada en un domicilio durante cinco días, siendo agredida y violada constantemente para, finalmente, volver a la carretera a continuar con la prostitución.
Las mujeres debían realizar cualquier tipo de servicio demandado por el cliente, incluso sin protección ni precaución, para después entregar todo el dinero de la jornada a los proxenetas. En caso de embarazo, las obligaban a continuar con la prostitución hasta un avanzado estado de gestación y, posteriormente, las hacían abortar de forma temeraria llegando a poner en peligro su vida.

Por supuesto que la red no ha sido desarticulada al completo, puesto que se trata de un negocio con muchos tentáculos, con diferentes fases: en primer lugar, están los que engañan a las mujeres para luego venderlas a los proxenetas, que son el segundo paso; y después, están los que usan los servicios sexuales de las “esclavas” sin importarles nada su estado de esclavitud.

En definitiva, y teniendo en cuenta que el propio jefe de estado rumano, Traian Basescu, se jacta de que Rumania es un país “libre” y que quien no puede sobrevivir aquí hace bien en buscarse un trabajo en otros países, el negocio de la mano de obra barata, de la prostitución, y de la esclavitud (tres aspectos que no están tan separados como les parece a los defensores del capitalismo) está sostenido en una red de intereses de la que las mafias que esclavizan a trabajadores o mujeres son solo la punta del iceberg.

En todo caso, y tal y como funciona un mundo globalizado económicamente como el que vivimos, y que algunos tantos defienden, el engranaje del negocio es largo, y mientras algunos facilitan la destrucción de la riqueza nacional, otros llegan como “inversionistas” para saquear los recursos, después los países ricos se aprovechan de la pobreza ajena para atraer mano de obra barata, y, la perversión intrínseca del sistema hace que, irremediablemente, acaben por surgir las mafias (las políticas, las laborales, las de la droga o la prostitución), y que el sacrosanto “mercado libre”, el sagrado y todopoderoso derecho al enriquecimiento por encima de todas las cosas, termine haciendo que la esclavitud, como hemos empezado diciendo en la entrada, no sea algo superado en el siglo XXI, ni siquiera en la moderna y “civilizada” Unión Europea (una de los grandes bastiones del capitalismo mundial, y por lo tanto, de la consideración de todo, incluso de los seres humanos, como mercancías de compra y venta, de usar y tirar).

Lo cierto es que Rumania y Bulgaria son los principales exportadores de carne barata al resto de los países del a Unión Europea, y están seguidas de otros países extracomunitarios, como Rusia o Ucrania, junto Colombia, u otros países subsaharianos. Algo que dice mucho de la “libertad” de la que habla Traian Basescu y tantos otros políticos profesionales rumanos, y que consiste en que la situación de necesidad que ha provocado el capitalismo en países como Rumania provoque que sus ciudadanos tengan que huir del país para sobrevivir, y que en muchos casos esto sea aprovechado para engordar los bolsillos de muchos, y satisfacer las necesidades egoístas de otros, a costa de la dignidad humana.

Lo peor es que la noticia que ha dado lugar a esta entrada no es, aunque algunos quieran pensarlo o venderlo como tal, un caso aislado.

Fuente: http://www.elmundo.es/elmundo/2010/08/19/barcelona/1282202532.html

Tomado de: http://imbratisare.blogspot.com/2010/08/esclavas-del-siglo-xxi.html

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