Mortalidad en México por influenza y neumonía (1990-2005)

por Pok

Como veremos en esta explicación, la influenza viene ocurriendo desde hace mucho tiempo. Con un sistema de salud bien preparado y tomando medidas preventivas adecuadas no es necesario llegar a las exageraciones que hemos visto últimamente.

La influenza es una enfermedad respiratoria aguda causada por el virus de la influenza; estos patógenos pertenecen a la familia Orthomixoviridae y se clasifican en tres géneros o tipos: A, B y C, según sean las diferencias inmunológicas de las nucleoproteínas.

Desde el punto de vista epidemiológico, el virus influenza A es el principal causante de las epidemias invernales de influenza que se repiten cada año (influenza epidémica), mientras que el virus influenza B se presenta casi siempre en brotes epidémicos más localizados y el virus influenza C se relaciona con la aparición de casos esporádicos.

En clínica, por lo regular, la influenza es una enfermedad autolimitada que afecta a la población general, y la morbilidad y mortalidad son en particular considerables en ciertos grupos de población denominados de riesgo; la afección se transmite con rapidez durante las epidemias estacionales y afecta de 10 a 20% de la población.

Las manifestaciones clínicas típicas de la influen za son fiebre, mialgias, dolor de garganta, rinitis y cefalea. La mayoría de las personas que contraen la influenza se restablece en una o dos semanas. En algunos individuos, las más de las veces mayores de 65 años, niños muy pequeños y sujetos con problemas crónicos de salud, la enfermedad puede complicarse o conducir a la neumonía, o ambas cosas. Los virus de la influenza que ocurren cada año durante el invierno se vinculan a menudo con un aumento en las tasas de hospitalización y mortalidad.

A intervalos impredecibles, nuevos virus de la influenza emergen con un antígeno de superficie correspondiente a un subtipo distinto de las cepas que circularon el año anterior, un fenómeno que se conoce como cambio antigénico. Los antígenos de superficie resultan de particular interés en la inmunidad y la epidemiología; estos antígenos que residen en diferentes subunidades proteicas de la envoltura vírica son la hemaglutinina (H) y la neuraminidasa (N).

Las variaciones de los antígenos H y N son las causas de los cambios de la epidemiología de la influenza; si estos virus poseen el potencial de transmitirse con facilidad de una persona a otra, se puede producir una amplia propagación y una grave epidemia.

En la actualidad, el efecto devastador del virus no se presenta, aunque las infecciones por este virus tienen gran importancia en salud pública, sobre todo por la alta morbilidad y mortalidad. Se ha observado que las pandemias han aparecido a intervalos regulares de 10 a 20 años; esto se debe a la aparición de nuevos subtipos generados por la recombinación de regiones completas de genes y el reordenamiento genético que induce cambios antigénicos mayores.

Las pandemias de influenza, definidas como brotes globales de la enfermedad debidas a virus con nuevos subtipos antigénicos, han ocasionado elevadas tasas de mortalidad en seres humanos. Desde el siglo XVI se han documentado diversas pandemias de influenza, unas tres en cada siglo . Existen notorias diferencias entre ellas, pero tienen como característica común su rápida difusión. A lo largo del siglo XX se produjeron tres grandes pandemias de influenza, todas ellas por el virus del tipo A, correspondientes a la aparición de los subtipos H1N1 (1918-1919, España), H2N2 (1957-1958, Asia) y H3N3 (1968-1969, Hong Kong).

En la actualidad, la vacunación es la mejor manera de prevenir la influenza y sus complicaciones. Aunque es imposible precisar los tiempos, los datos epidemiológicos sugieren una próxima aparición de otra pandemia con todas sus consecuencias. Por esa razón es de vital importancia saber que una pandemia de influenza podría comprometer la eficacia de los tres niveles de atención a la salud y por lo tanto es necesario tener una capacidad de respuesta adecuada.

Se ha recomendado la vacunación anual contra la influenza en personas con alto riesgo de sufrir complicaciones relacionadas con la enfermedad y también en sus contactos más cercanos; cada año la vacunación antiinfluenza salva miles de vidas. La Organización Mundial de la Salud recomienda con insistencia la vacunación contra la influenza para aquellas personas que están en riesgo de contraer la infección, medida que es la más efectiva para reducir el efecto del padecimiento.

(…)

Aunque los resultados basados en estadísticas nacionales son consistentes con estudios observacionales de la relación de mortalidad por influenza y vacunación, aún existe controversia en este sentido; por lo tanto, es prematuro aseverar que la vacunación es la causa de la disminución de la tendencia de la mortalidad por influenza para el caso de México y es necesario esperar otro tiempo y evaluar los momentos de aplicación de la vacuna, así como continuar el seguimiento para confirmar dicha asociación.

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Un Comentario to “Mortalidad en México por influenza y neumonía (1990-2005)”

  1. Por favor infórmenme, una amiga está con neumonia y los médicos dice que ya no hay nada que hacer, ella tuvo influenza HAIN1 yo la contagié, pero ya me estoy recuperando y ella dicen que va a morir.

    Gracias

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