El factor del desenlace
El reloj de Tel Aviv: La hora señalada del ataque a Irán
Por Manuel Freytas / IAR Noticias
Todo parece estar controlado, las negociaciones contienen el enfrentamiento, pero solo es aparente. El desenlace, la confrontación militar abierta, se retrasa, pero, en opinión de la mayoría de los analistas, es inevitable. Las causas y los intereses estratégicos determinantes están. No desaparecieron. Solo están desactivados, provisoriamente, a la espera de un resultante en el frente político-militar en la ONU. Solo hay una pregunta: Qué día y a que hora Israel va a atacar a Irán.
Juegos, desplazamientos, rumores, señales, estrategias disímiles y convergentes, se cruzan y entrecruzan por estas horas en el escenario de la “información internacional”. La crisis Irán-EEUU-Israel amenaza a cada rato con salirse de una película de suspenso y pasarse a una de terror.
Paciencia: Todo llega, dicen los guerreros sionistas de Tel Aviv. Los únicos que se toman en serio la ojiva de los ayatolas. La estrella absoluta de una trama que puede convertir al planeta Tierra en un desierto lunar.
Hasta ahora, EEUU, Israel e Irán vienen jugando su estrategia en tres dimensiones:
Una “guerra psicológica” (de amenazas y despliegues militares) como forma de disuasión o de presión para negociar una “salida diplomática” en la ONU retardando un enfrentamiento militar abierto, y un “plan programado” de ataque y contraataque como resolución de un desenlace militar abierto.


































