Los conflictos estratégicos
“Terrorismo”: La clave del proceso mundial que se avecina
El “terrorismo” no es un objeto diabólico del fundamentalismo islámico, sino una herramienta de la Guerra Psicológica que la inteligencia estadounidense y europea están utilizando como cortina de humo para encubrir y justificar su accionar en el campo de las operaciones para derrotar a los talibanes en Afganistán, ocupar Pakistán, Sudán y Yemen, justificar acciones militares contra Irán antes de que se convierta en potencia nuclear, y generar un posible segundo 11-S para distraer la atención de la crisis económica que ya ha derivado (por medio del desempleo) en crisis social tanto en EEUU como en Europa.
Por Manuel Freytas
En el escenario mundial que asoma en 2010 hay siete procesos de inevitable desenlace a corto plazo:
A) La resolución social de la crisis económica global (con epicentro en EEUU y Europa), B) el ataque militar a las usinas iraníes, C) incremento de la escalada militar en Afganistán, D) potencial intervención militar de EEUU en Pakistán, E) escalada de acciones militares de EEUU contra Sudán, Nigeria, Somalía y Yemen, E) nuevo conflicto armado en el Cáucaso o en Eurasia (como parte del teatro de la guerra fría EEUU-Rusia), F) agravamiento de la crisis de los misiles EEUU-Rusia-OTAN en Europa del Este, G) Nuevo ataque “terrorista” (o varios) similar al 11-S en Europa o EEUU.
En todos los casos, el “terrorismo” (un arma estratégica de la Guerra de Cuarta Generación) va a actuar como elemento desencadenante y fusionante de los acontecimientos que se avecinan en el teatro de los conflictos internacionales por la preservación del orden imperial regente.
Desde el 11-S, en el 2001, el “terrorismo” se constituyó en una herramienta clave del Estado imperial USA para administrar y controlar la maquinaria planetaria del “nuevo orden” emergente tras el estallido de las Torres Gemelas en Nueva York.
Hay tres razones estratégicas de fondo que





























